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Café de La Sierra Nevada: Los Arhuacos

Desde hace más de tres mil años, en la Sierra Nevada de Santa Marta, Colombia, el pueblo Arhuaco ha existido en armonía con la madre naturaleza, hasta la llegada de los colonos españoles, momento donde nuestro territorio fue invadido, haciéndonos pasar momentos trágicos y por un auténtico genocidio.

En 1916 el pueblo Arhuaco inicia una fuerte lucha para exigir los derechos de su comunidad, conformando una comisión compuesta por 5 integrantes designados para realizar un viaje a Bogotá, el cual les tomo 3 meses en consolidar para poder tener un encuentro con el entonces presidente José Vicente Concha, lastimosamente el encuentro no fue realmente productivo y las peticiones del pueblo Arhuaco no fueron escuchadas como se era previsto, pero esta derrota no significo una rendición de parte de nuestro pueblo, hoy en día gracias al esfuerzo de nuestros ancestros seguimos en lucha tenaz para recuperar el territorio que nos pertenece.

Nuestra lucha es pacifica, cuidamos el territorio que nos pertenece por derecho, cultivamos café, cacao y otros productos que favorecen a la madre tierra y a nosotros, sus hijos, creemos que nuestro principal deber es proteger la tierra para que ella nos proteja y nos brinde el don de la vida. Seguimos la “Ley de origen” que nos dictan los sabios Mamos, ellos son nuestros guías espirituales que nos aconsejan lo mejor que hacer ante esta situación.

Estamos orgullosos de poder hacer avances con el paso del tiempo, en agosto de este año el presidente Juan Manuel Santos firmo un decreto que protege nuestras tierras sagradas y nos permite tener cierto control sobre ellas, a pesar de esto nos sentimos un tanto inseguros ante el futuro incierto, poder opinar sobre el destino de las tierras no nos hace dueños de estas, pero estamos alegres de que poco a poco la gente nos ponga atención, nuestros voces por fin están siendo escuchadas y a partir de ahora nunca serán silenciadas.

Actualmente hemos tenido ciertos inconvenientes con las entidades gubernamentales, ya que se ha descubierto por medio de diferentes estudios topográficos que las tierras de nuestra preciada Sierra Nevada son ricas en materiales minerales, para nosotros estos minerales mantienen el equilibrio del mundo y no deben ser removidos, pero los políticos no hablan nuestra lengua ni entienden nuestras ancestrales creencias y actualmente buscan la manera de aprovechar los suelos de maneras que consideramos inapropiadas con la madre tierra. Además de los problemas políticos, estamos afrontando tiempos duros con los bajos e injustos precios que nos paga la FNC (Federación Nacional de Cafeteros de Colombia), pero a pesar de esta dificultad, nunca dejaremos de cuidar la tierra que realmente no nos pertenece a nosotros, le pertenece a las próximas generaciones, generaciones a las cuales debemos inculcar el proteger este hermoso planeta, y no hablamos solo de los arhuacos, ni solo de los colombianos, el deber con nuestra madre los tenemos todos sus hijos, no importa donde vivamos.

Nuestro pueblo está acostumbrado a pasar dificultades y penurias, pero creemos que solo se puede aprender de estas circunstancias y seguir adelante con más las intenciones de fortalecer nuestra cultura y economía, cada vez son más las personas dispuestas a ayudarnos en nuestro propósito, sobre todo nuestros hermanos colaboradores de la organización VendaSu.Cafe, que nos brindan su ayuda de manera altruista, toda nuestra comunidad indígena está ansiosa de presentar nuestro café al mundo, queremos hacer orgullosos a nuestros ancestros y a toda Colombia con nuestro producto de alta calidad

Con el objetivo de proteger nuestras costumbres y ayudar a nuestro pueblo estamos honrados de presentar al mundo por este medio la empresa que hemos fundando, “Duna Sierra Nevada S.A.S”, una empresa 100% conformada por la comunidad Arhuaca, dedicada a la producción de café, cacao y caña de azúcar, productos a los cuales proporcionamos valor agregado al ser totalmente libre de impacto ambiental alguno, cultivado y cosechado con los métodos ancestrales de nuestra comunidad. Al adquirir nuestro café no solo está ayudando a una comunidad indígena con más de 3600 años de rica historia, sino que también cuida al planeta, que al fin y al cabo es el objetivo más importante para nosotros, los arhuacos.