Covid19 afecta el consumo mundial de cafe

El consumo mundial de café está en su nivel más bajo desde el año 2011, y esto se debe a la lamentable situación actual del mundo, la pandemia por el COVID19. Como las personas están en confinamiento, no asisten a sus oficinas, cafeterías, donde solían tomar el café de la mañana o el medio día, y han optado por cafés de menor calidad y precio.

Nada de los logros anteriores en la industria, ha podido frenar el descenso que se ha producido y según apuntan los expertos, va a seguir agravándose. Citigroup Inc. predice que los futuros de los granos de arábiga podrían caer aproximadamente un 10% en la segunda mitad del año a aproximadamente 90 centavos por libra, cerca de los costos de equilibrio. Mientras tanto, la Organización Internacional del Café advirtió sobre los peligros del trabajo infantil en las regiones productoras a medida que aumenta la pobreza para los agricultores

La pandemia ha provocado una enorme volatilidad en los futuros del café, según informa el Instituto Internacional de Investigación sobre Políticas Alimentarias. Brasil y Colombia, dos de los principales productores, han sufrido el golpe del virus justo cuando se preparaban para la temporada de recolección del grano.

En marzo los futuros cayeron por debajo de los 1,02 dólares por libra, para luego dispararse en muy poco tiempo hasta más allá de los 1,30 dólares. Fue un espejismo, porque la caída actual va camino de romper el suelo de los 90 céntimos.

"Los efectos reales dependerán de la oferta y la demanda, y de cómo la industria se anticipa y responde a ello. Será clave la capacidad de cada país para controlar el virus en un momento en el que el pico de trabajo está en lo más alto por la cosecha", dice el informe de dicho Instituto.

Lo cierto es que las exportaciones de café han caído en junio otro 2% respecto a mayo. La Organización Internacional del Café (ICO por sus siglas en inglés) señala que en mayo se exportaron 10,49 millones de sacos de café (cada saco equivale a 60 kilos), un 15% menos que en el mismo periodo del año pasado.

Según datos del Instituto Hondureño del café, la situación es más grave en países como Honduras, que ha visto como en junio apenas salieron de sus fronteras 651.746 sacos de café, un 27% menos que en el mismo mes del año anterior.

Antes de que la pandemia arrasara con todo, marzo era relativamente un buen mes para los 10 principales productores de café, mantenían los niveles de exportación respecto a la media de los últimos cinco años. De hecho, Guatemala, Nicaragua o Uganda conseguían su mejor marzo del último lustro.


Pero todo se vino abajo cuando el Covid19 apareció. Un informe del ICO dice que "repunte de las ventas en supermercados por el pánico al desabastecimiento y al consumo en casa en las primeras fases de los confinamientos".

Grandes productores como Colombia o Costa Rica no tienen mano de obra para afrontar la recogida del grano. Los granjeros costarricenses dependían de los trabajadores de la vecina Nicaragua, que cruzaban la frontera atraídos por la oferta de empleo. Pero las fronteras están ahora cerradas y ambos países enfrentados, debido a las críticas de Costa Rica a cómo sus vecinos del norte han gestionado la pandemia.

Esta carencia de trabajadores ha provocado que muchos productores y granjeros están empleando a niños para hacer el trabajo que no pueden hacer los adultos. La Organización Internacional del Café ya ha alertado del aumento de menores trabajando en los campos recogiendo grano.

La organización mencionada anteriormente advierte también de que "los fuertes movimientos de los futuros podrían haber atraído a los especuladores" y piden a los gobiernos "una reducción temporal de los impuestos sobre el café" para tratar de estimular la maltrecha demanda.


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