EFECTOS DEL CAMBIO CLIMÁTICO EN LA ROYA Y LA BROCA DEL CAFÉ

Cuando una persona saborea su primera taza de café del día, el cambio climático podría ser una amenaza casi imperceptible. Sin embargo, solo es necesario trasladarse a esa zona montañosa en donde se origino esa dosis de energía, hablar un poco con un productor y será suficiente para entender que la problemática es bastante real.

Las enfermedades del café son responsables por pérdidas significativas en la producción y el surgimiento y desarrollo de estas es  resultante de la interacción  de tres factores, conocido como “triangulo de enfermedad” donde interactúan  la planta susceptible, el agente patógeno y factores ambientales favorables (Imagen 1). El ambiente es un  componente relevante en esta interacción, podiendo inclusive impedir el aparecimiento de una enfermedad en la presencia de un hospedero susceptible y patógeno virulento.










Por lo tanto, la distribución  espacial de las enfermedades de las plantas es extremamente influenciada por las condiciones climáticas. Por lo que enfermedades importantes se pueden tornar de importancia secundaria en caso que las condiciones ambientales no sean favorables. En contraste, las enfermedades secundarias pueden volverse importantes si el ambiente es extremadamente favorable. Entre las enfermedades fúngicas,  se destaca la roya del café Hemileia vastatrix, (Imagen 2), enfermedad causada por un hongo policíclico, es decir, tiene varios ciclos de infección que se repiten durante el cultivo o la estación de crecimiento, es considerada como la enfermedad más dañina en la caficultura a nivel mundial,  y está presente en el continente americano desde la década de 1970.












Esta enfermedad ataca las hojas, causando pústulas cubiertas por una masa de esporas de color amarillo-anaranjado en la parte inferior de la hoja. El hongo ataca el centro de las células que causan la muerte del tejido y la consiguiente defoliación severa si no se controla. Entre las condiciones del cultivo que pueden favorecer a esta enfermedad están, cafetales con densidades muy altas, mala nutrición, presencia de inoculo en plantaciones abandonadas, alta producción en la planta (ya que la planta dirige todos sus carbohidratos para los frutos, destinando menos metabolitos para su defensa) y el uso de variedades susceptibles. En cuanto a las condiciones climáticas, las ideales para la roya es un rango de temperatura entre 20 a 24 ° C con  humedad alta, de este modo el inicio de infestación  coincide con el inicio del invierno e incrementa a medida que este avanza. Siendo esta enfermedad muy dependiente de las condiciones del clima es lógico que  el cambio climático este haciendo  efectos en su fenología. Expertos (Moraes et., al. 2009) predicen que en las décadas futuras habrá una reducción de las áreas favorables al desarrollo de esta enfermedad. Dicha  reducción será más acentuada en el peor de los escenarios de que las predichas en un escenario más optimista. Puesto que el escenario pesimista prevé  reducciones de la humedad relativa del aire cuando se compara a las predichas en el escenario más optimista (precipitaciones normales), resultando así en condiciones menos favorables a la roya del café. A pesar de eso, extensas áreas  continuaran siendo  favorables  al desarrollo de esta enfermedad,  en todas las áreas del mundo donde se cultiva el café. Sin embargo, la duración del período de mayor  favorabilidad climática a la roya tenderá a ser reducida  en las décadas futuras según los científicos. Adicionalmente, en las zonas de mayor altura donde la proliferación de esta enfermedad era  baja en el pasado, la importancia relativa de esta  ira aumentado aun más, ya que está ocurriendo un incremento de la temperatura proporcionando el aumento de la favorabilidad climática al desarrollo de esta enfermedad.

Además, alteraciones en algunas etapas del ciclo de vida del hongo de la roya  puede ocurrir debido a las nuevas condiciones futuras ambientales. Pues, en condiciones ambientales desfavorables, el patógeno puede producir estructuras de resistencia llamadas "teliosporos", por lo tanto, con la producción de estas estructuras reproductivas la probabilidad de aparecer nuevas epidemias de esta enfermedad en algunas regiones del mundo serán muy altas. Aliado a este factor, la producción de estas estructuras se realiza de manera sexual.  Consiguientemente, el aumento de las condiciones ambientales adversas al desarrollo de esta enfermedad en diferentes regiones, probablemente intensifique la reproducción de este patógeno mediante la reproducción sexual. Entonces, con el aumento de la reproducción sexual, existirá una mayor variabilidad genética del patógeno y por lo tanto un aumento de la probabilidad de selección de líneas adaptadas a las condiciones ambientales futuras, así como la aparición de mutaciones genéticas que podrían fácilmente vencer la resistencia genética de las variedades resistentes que tenemos en la actualidad. Razón por lo que es necesario estar a la vanguardia en la búsqueda y desarrollo de nuevos materiales genéticos adaptables a las condiciones ambientales que se avecinan a si como a las diferentes razas de roya.

Por otro lado, el cambio climático también tiene efectos directos sobre los insectos especialmente en los herbívoros, a través de impactos en sus rasgos de historia de vida, número de generaciones por año, fenología, mortalidad/sobrevivencia, Estos efectos son principalmente  positivos para los insectos ya que se ven reflejados en una mejor adaptación y aumento en su rango de distribución. La broca del café, Hypothenemus hampei (Ferrari) (Coleoptera: Curculionidae), descrita por primera vez en 1867, por el entomólogo austríaco Ferrari (Souza & reis, 1997). Esta plaga es considerada la plaga insectil más importante para la producción comercial de café en todo el mundo (Damon, A. 2000). El centro geográfico de origen de la broca del café es desconocido, pero es probablemente endémico de  África central,  y se ha propagado fácilmente por todo el mundo debido al movimiento de plantas y frutos de café a través de  constantes introducciones en los diferentes países productores de café (Guathier, N. 2010).










La tolerancia térmica de la broca del café, fue ampliamente estudiada por Jaramillo et., al. 2009, quien hizo inferencias sobre los posibles efectos del cambio climático utilizando datos climáticos de Colombia, Kenia,Tanzania y Etiopía. Sus datos son sorprendentes, pues encontró que por encima de los 35 oC este insecto presenta  problemas de colonización, ya que las hembras colonizadoras no llegan al endospermo del fruto, así mismo la temperatura afecta considerablemente la sobrevivencia/mortalidad del insecto, pues los porcentajes de mortalidad en todas sus fases de desarrollo, entre los 33 y 35 oC es de un 26 y 42% respectivamente.

Sin embargo el cultivo del café se cultiva en rangos de temperatura menores por lo que no nos beneficiamos de que la biología de la broca del café se vea afectada negativamente por temperaturas por encima de los 33 C. Por otro lado, cuando la temperatura es menor o igual a 15 C  este insecto también  tiene consecuencias negativas en su reproducción y colonización de nuevos frutos, ya que a 15 C este insecto logra llegar hasta el endospermo del fruto pero su ovoposición es prácticamente nula,  sin embargo es importante recalcar que a medida que la temperatura va subiendo la eficiencia en la biología de esta plaga  también incrementa. Pues este mismo autor  relató que la mayor  tasa de desarrollo de esta plaga  es a una temperatura oscilante entre 27 y 30 C, temperatura que es superior a las optimas para ambas especies de cafés comerciales, ya que el café  el café robusta (Coffea canephora) se adapta mejor a rangos de temperatura de 24 a 26 C, mientras el café arábigo (Coffea arabica)  su temperatura optima es de 18 – 21 C, siendo el calentamiento global el más importante factor para la dispersión de esta plaga a regiones donde antes no existía, ya que la temperatura de estas regiones ha ido incrementando poco a poco, acercándose a temperaturas optimas para el desarrollo de la broca del café, motivo por lo que esta plaga ha ido conquistando pisos altitudinales mayores. La fecundidad de la broca es otro aspecto de la biología de este insecto que ha sido afectado por la temperatura, los periodos de ovoposición son más largos entre temperaturas que oscilan entre 20 y 23 C, donde las hembras colonizadoras pueden llegar a colocar casi los 300 huevos en su ciclo, pero esta eficiencia se ve reducida ya que a temperaturas mayores el numero de huevos se reduce, por ejemplo a 30 C el numero de huevos colocados es apenas superior a los 60. Pero como esta plaga compensa el hecho de que a temperaturas más altas tengan una menor fecundidad? pues, el incremento de temperatura  favorece su crecimiento poblacional, ya que el ciclo de vida es más corto, por ende el número de generaciones al año es mayor, por ejemplo en tierras altas de Etiopia (posible origen del café), con una temperatura media diaria promedio de 17–22 C (rango de temperatura similar a la optima de C. arabica) el numero de generaciones promedio por año es de 1 a 1.5, mientras en regiones de Centroamérica  y Colombia donde la temperatura diaria promedio llegan hasta los 26 C, el numero de generaciones se puede expandir de 3 a 5 generaciones por año, de este modo, las zonas con mayor temperatura cerca de la óptima para el desarrollo de la broca del café experimentaran alta presión de plagas reflejado por un mayor número de generaciones de insectos durante su período activo del año y así  mayores pérdidas económicas.












No obstante, existen estrategias que nos pueden ayudar a contrarrestar los efectos negativos del clima sobre la producción del café, sobre todo las temperaturas más cálidas. Como el establecimiento de árboles de sombra en los cafetales (Imagen 4). La sombra de los arboles mitigan microclimas extremos y pueden proteger las plantas de café de la variabilidad microclima, amortigua la alta radiación solar y reduce los efectos perjudiciales de los cambios de temperatura diurna del aire y la humedad, lo que lleva a una disminución en la temperatura dentro del cafetal  hasta de 4 C en fincas de bajío (es decir, 700 m.s.n.m.), y hasta 2 C en condiciones de altitudes de medias a altas (1,100 m.s.n.m.). Otro aspecto importante de este agro ecosistema de cafetales bajo sombra es que sirven de refugio de otros artrópodos benéficos (predadores y parasitoides), así mismo aves que se alimentan de la broca del café, lo que conlleva a un mayor nivel de control biológico de esta plaga.

Por: Cristian Yizard Lizardo Chávez, Cristianlizard@yahoo.com
Ing. Agr./ M.Sc. en Entomología - Instituto Hondureño Del Café 


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